Archivado en: Diseño, Estaba pensando yo que..., Marketing | Etiquetas: identidad corporativa, logotipo, manual, marca

Imagina por un momento que sales a la calle con la ropa hecha un asco, un roto en el pantalón y manchas en la camisa. Esto no diría nada bueno de tu imagen. O por lo menos diría algo a los demás sobre ti con lo que quizás no estas de acuerdo. Si fueras una marca, una empresa, tendrías una muy mala imagen corporativa.
Por eso es crucial que la identidad corporativa refleje y se ajuste fielmente el conjunto de atributos y valores que toda empresa o cualquier individuo, posee: su personalidad, su razón de ser, su espíritu o alma… Esta imagen la hará identificarse de las demás, y colocarse en mayor o menor escala al respecto.
Debe ser la manifestación física de la marca y hacer referencia a los aspectos visuales de la identidad de la empresa o persona y como tal identidad no debe contradecirse. Debe ser unitaria.
¿Cómo se gestiona una imagen corporativa? Normalmente se hace a través de un Manual de Identidad Corporativa (ejemplo: Acens) en el que se hayan contempladas todas las normas de utilización a las que debe atenerse la empresa. Este manual debe contener una detallada explicación del logotipo de la marca y sus reglas de utilización:
- Identificando las paletas de colores.
- Tipografías.
- Organización visual de páginas y otros métodos para mantener la continuidad visual.
- Reconocimiento de marca a través de todas las manifestaciones físicas de la misma.

La identidad corporativa de una empresa debe llegar a todos lados de la misma, aplicándose en todos los soportes posibles para ello. Normalmente se suelen utilizar en:
Papelería Corporativa:
* Tarjetas de presentación ( visita)
* Tarjetón
* Hoja membretada (Con membrete)
* Hoja de Fax
* Sobres membretados (Además: Bolsas, Oficio, Carta, Radiografía, etc.)
* Carpetas corporativas
* Invitaciones (Juntas, Exposiciones, Congresos, etc.)
* Etiqueta de envío (Cedes, paquetes, papelería, etc.)
* Notas de interior (Uso interno, secretarial, etc.)
* Formularios de pedido
* Contra recibos
* Vales de Caja
Papelería Fiscal:
* Facturas
* Notas de Venta
* Sellos Fiscales
Vestimenta e Indumentaria
* Camisas
* Uniformes



Pero debe ser algo que llegue mas alla. La identidad en la red, la propia página web de la empresa, asi como sus perfiles en redes sociales, vehículos corporativos, escaparates que reflejen la identidad y personalidad de la empresa y evidentemente el diseño del producto que se vende. Y aún a riesgo de repetirme, todas estas utilizaciones deben estar reglamentadas en el Manual de Identidad Corporativa.
La identidad de una empresa no empieza en su sede o en sus tarjetas. Comienza desde el primer momento que alguien tiene contacto con la misma, y eso suele suceder bastante lejos del control de nadie.
Vía: PortafolioBlog, ¿Se ha ido ya mamá? , Wikipedia
Archivado en: Diseño, packaging | Etiquetas: lacteo, limpieza, marca, simpleza

Los húngaros de Fontos Graphic Design han diseñado un sistema de packaging cuyas bases son la limpieza compositiva, la ausencia de grafismos más allá de la tipografía y colores desenfadados para la marca de productos lácteos Jásztej.









Via: Lovelypackage
Archivado en: animacion, Ilustración | Etiquetas: animacion, identidad, logos, marca, oscar
Después de unas semanas desde que recibió el galardon en Estados Unidos concluye (o quizás no) la carrera de premios que se le han otorgado a este espectacular corto de 17 minutos, producido por Autour de Minuit, H5, Addict, Mikros Image, Arcadi, CNC y Canal+, con la sana intención de parodiar al cine de acción de Hollywood, utilizando mas de 2,500 logotipos del mundo real y que aparecen en el corto.
Via: Logorama – The Movie
Archivado en: Publicidad | Etiquetas: branding, identidad corporativa, marca

SocioDesign es una agencia de diseño con sede en Londres especializada en diseño gráfico, branding, dirección de arte y diseño web. Con una amplia gama de clientes a los que nutre de un variado número de soluciones visuales para comunicar su valor único.



Via: DesignCollector
Si te encuentras en una tesitura parecida a la del título no te sientas como un extraño. A veces pasa, y pasaría más de no ser por la impaciencia e inmediatez de la estadística con la que solemos estar rodeados. No todo es vender.
Vender está bien. No lo vamos a negar, y menos en los tiempos que corren. Pero, ¿debe ser lo único que importe? O mejor: ¿Vale todo para vender? Mi opinión es que no. El cliente no es un ente abstracto o una mera estadística. Hoyel consumidor es un impresionante vehículo que transmite lo que es tu marca. Las redes sociales, la comunicación masiva e incesante que se intercambia por todos lados hace que vivamos en una sociedad 2.0 (permitidme el paralelismo con internet). El concepto 2.0 va más allá de la red. Al igual que tu marca va más alla del establecimiento, del packaging, o de tu logo… Tu marca empieza en la mente del consumidor. Y éste debe enamorarse de tu marca.
Y como toda conquista que se precie, suele requerir tiempo, honestidad y cariño hacia el otro (el cliente). En estos casos es mejor una conquista que llegue a una relación duradera y gratificante, que un polvo de fin de semana.
Hay varios ejemplos de marcas que enamoran a sus clientes. Uno podría ser Apple, que con unos criterios de calidad, funcionalidad y diseño orientados hacia el consumidor final más una estrategia de comunicación que perdura en el tiempo (I’m a Mac) consigue vender un producto que otros considerarian caro y además, convierte este producto en un objeto de deseo por parte del que no lo tiene. El Ipod, los Imac, etc…
Y podriamos nombrar más como Coca-Cola, McDonalds, RedBull…

“El magisterio de la Iglesia en este tema de la comunicación publicitaria ha sido publicitariamente ejemplar. La Iglesia ha puesto en manos del consumidor la mejor marca de la historia y lo ha hecho casi todo extraordinariamente bien. De entrada piensa a largo plazo, una costumbre que se pierde en este mundo presentista. Otro mérito es la capacidad de poner su marca, sus símbolos, a disposición de la gente, del consumidor. No hay una sola cruz igual en el mundo. Algo que debería hacer pensar a tanto profesional anclado en el manual de identidad corporativa. Otro más: ha trabajado en la transversalidad de mensajes y contenidos, desde la música a la arquitectura, poesía o pintura, representándose de modo propio, eficaz y, a veces, sublime. Y lo más provechoso de su lección: ha sabido vender y conservar el misterio, lo que sólo consigue una gran marca”.
Tony Segarra en “Desde el otro lado del escaparate” publicado por Espasa y totalmente recomendable si te gusta el mundo de la publicidad.
