Hoy colabora: Javier Alemán – Superando a Maslow

El como crear anhelos y necesidades y lograr cubrirlos una vez creados son los conceptos considerados pilares de la publicidad y el marketing modernos.  La pirámide de Maslow es el eje fundamental sobre el que gira la comunicación de muchas empresas, pero ¿Qué efectividad tiene? A esta pregunta nos responde Javier Alemán.

Superando a Maslow

Abraham Maslow (1907-1970) fue un sociólogo (y psicólogo) estadounidense muy metido en la escuela humanista de la psicología. Esta escuela, muy influida por el new-age y por el movimiento hippie, pretendía centrarse en las cosas positivas y el crecimiento personal, aunque ha recibido muchas críticas por su alejamiento del método científico. Maslow ha pasado a la posteridad, entre otras cosas, por su famosa pirámide de las necesidades humanas, que las jerarquiza desde las más básicas (comer, tener un sitio donde dormir) hasta la cúspide de autorrealización, asumiendo que todos los seres humanos comparten esa misma jerarquía.

El valor fundamental de la teoría de Maslow fue plantearse, por primera vez, una clasificación sobre las necesidades de las personas. El problema es que, ya en su momento, la pirámide fue duramente criticada por su nulo aval empírico. Vamos, que no había una investigación que la apoyara.

Por tanto, cualquier profesional formado sabe que hay que respetar a Maslow como pionero, igual que se respeta a Freud o la teoría de los humores de Hipócrates en medicina, pero se han superado ya.

El problema surge cuando, a día de hoy, aún hay profesionales que trabajan basándose en ella. Seguro que en más de una reunión os habéis encontrado con alguien explicándola como si fuera la panacea, lo máximo.

Yo mismo, en muchas reuniones en mi empresa, he tenido que escuchar a varios de mis compañeros citándola sin cesar; o incluso ver cómo me la explicaban en charlas de expertos. Y entiendo que lo hicieran, porque ninguno de ellos había estudiado formalmente psicología.

Su atractivo es comprensible: es simple, sencilla y fácil de entender. Nos da un punto de partida por el que trabajar sin complicarnos demasiado la vida. Lo malo es que, al no tener aval científico, podríamos usar cualquier otra jerarquía de necesidades que pensemos, usando un poco de sentido común, y obtener unos resultados similares.

Pero…¿funciona? ¿representa la realidad aunque no se haya basado en un estudio científico? No. En una investigación de hace casi cuarenta años de Wahba & Bridwell (1976) se examinaban y cruzaban hasta diez estudios distintos sobre la pirámide. Lo que se encontró en la mayoría era que las prioridades no encajaban en la jerarquía creada por Maslow, o que había categorías que se solapaban. Básicamente, algo que también nos dice el sentido común: que cada cual tiene necesidades distintas.

Seguro que al leer esto sabrías identificar entre el grupo de personas que conoces a más de una que le da prioridad a sus necesidades sociales que a las de seguridad, o incluso a las fisiológicas básicas. Igual que hay gente para la que lo primero es la autorrealización, dejando cualquier otra necesidad atrás. Eso sin hablar de ya patologías, con cosas como la anorexia o depresión, que destruyen por completo la pirámide.

Y sin embargo, más de cuarenta años sabiendo que la escala no funciona y seguimos usándola. Porque es sencilla. Porque es más difícil hacer un estudio sobre la población a la que queramos llegar. Es más costoso hacer un análisis de nuestro consumidor o un estudio de mercado si podemos llevar la mano a lo que dijo Maslow, pero al igual que no compramos una máquina antigua para hacer nuestro trabajo si la hay más nueva y mejor, debemos entender que la psicología nos da herramientas mucho más eficientes y que, a la larga, serán más económicas que seguir enzarzados en una teoría antigua que nunca se demostró.

De Abraham Maslow, eso sí, podemos aprender muchas cosas: su perspicacia, su atrevimiento para formular su teoría o su afán humanista y positivo. Y para hablar sobre motivación humana, siempre podremos llamar a un profesional.

Referencias:
Wahba, M. & Bridwell L. (1976) Maslow Reconsidered: A Review of Research on the Need Hierarchy Theory

Javier Alemán (@dottorealeman) es psicólogo de empresas en el gabinete Psico·Salud (@PsicoSaludTf) y Responsable Provincial de captación de fondos en Wesser & Partner en Las Palmas de Gran Canaria, Islas Canarias, España.

Hoy colabora… Sarah Luz Perdomo sobre Jacek Yerka

yazek_yerka
Dentro de esta nueva etapa de pequeños cambios en el blog hoy nace una nueva sección en donde tendré el placer recibir la colaboración de otros autores, artistas, publicistas, etc… todo el mundo tiene cabida.  Hoy y para inaugurar esta sección contamos con la pluma de Sarah Luz Perdomo, joven ilustradora tinerfeña y apasionada del arte, que nos acerca la figura del polaco Jacek Yerka, prácticamente desconocido para el gran público pero con una obra que desborda calidad por los cuatro costados. Con ustedes Jacek Yerka:
Jacek Yerka nació en 1953 en una pequeña ciudad al norte de Polonia y se graduó en 1976 de la Facultad de Bellas Artes de Nicolas Copernicus University, Torun. Se especializó en el arte gráfico.Por sus paisajes surrealistas y fantásticos es conocido como el pintor de los sueños. Yerka combina colores como un mago, paisajes, lugares de su infancia, objetos cotidianos, y seres fantásticos. Las pinturas de Yerka nos llevan al sueño, al asombro, a la fascinación, a islas imaginarias a países donde sólo llegan los ojos del niño.
Nos tiende una mano para atravesar el espejo y conducirnos a un mundo marino o celestial, a bosques o ciudades llenas de color, a los mundos del sueño, el asombro y el misterio, a su particular mundo de las maravillas.Durante los primeros años después de la graduación exhibió carteles, por ejemplo, en la Bienal de Carteles en Katowice, Polonia en 1977 y 1979, en las exposiciones de la Bienal Internacional de Lahti y Varsovia, entre otros. Desde 1980 se dedicó por completo a la pintura. Basándose en las técnicas de pintura precisa, teniendo el patrón de los maestros antiguos como Jan van Eyck o El Bosco, pero principalmente en su imaginación ilimitada que crea composiciones surrealistas, especialmente admirada por los amantes de la ciencia-ficción en todas las variantes. También se inspiró en el escritor de fantasía Harlon Ellison para escribir 30 cuentos que junto con imágenes Yerka constituyó la publicación titulada «Mind Fields». El editor estadounidense de la compañía «Morpheus Internacional», lanzó el álbum «El arte fantástico de Jacek Yerka». En 1995 el artista fue galardonado con el prestigioso World Fantasy Award al mejor artista. Expone en Polonia y en el extranjero (en Alemania, Francia y EE.UU., entre otros), es considerado un representante de la corriente de ciencia ficción en el arte. Sus pinturas han inspirado recientemente a diversos cineastas. El artista ha sido invitado a cooperar en la producción de una película americana «Strawberry Fields» en la que su pintura debía ir acompañada por la música de los Beatles. Desde 2007 Agra-Art Auction House es el agente exclusivo del artista.

jacek yerka codigovisual
Yerka se rebeló desde bien joven contra la tendencia a pintar con poca atención al realismo y al detalle. En cambio, pasó su educación estudiando los trabajos de los maestros del norte de Europa como Van Eycks, Dierck Bouts, Robert Camping, Bosch y Magritte.
Las pinturas cuidadosamente acabadas (acrílico sobre tela) están llenas de imágenes de la infancia del artista, fuertemente influenciadas por los alrededores de su casa durante los años 50, y la cocina de su abuela, donde pasaba mucho tiempo cuando niño. Extrañas bestias diminutas y paisajes hermosamente caprichosos son la marca del delicioso trabajo de Yerka.

Yerka odiaba jugar al aire libre y solía sentarse con un lápiz a sumergirse en su propia realidad diferente. No pintaba mucho en ese momento, pero le encantaba el dibujo y la escultura. Sus carboncillos siempre se cortaban con un cuchillo afilado que siempre llevaba encima y que usaba para afilarlos.

jacek yerka codigovisual

Era su escape de la gris realidad; dibujos, cientos de dibujos y esculturas de pequeño formato: barcos, cabezas, figuras, máscaras fantásticas…
Sobrevivió a la pesadilla de la escuela primaria gracias a sus maestros, que le permitieron usar la escultura durante las clases; comprobando que, a pesar de tener las manos ocupadas, podía escuchar y seguir las clases. Y en la escuela secundaria se convirtió en intocable gracias a sus retratos a bolígrafo que tanto agradaba a sus profesores.

El no quería ser artista como sus padres. Pensó en la astronomía o la medicina. Justo un año antes de su examen final de medicina, por primera vez, tomó las pinturas en sus manos y atacó el misterioso mundo de los colores.

Antes de ser admitido en la Academia, ya había intentado en la práctica todas las corrientes contemporáneas de la pintura, desde el impresionismo hasta la pintura abstracta. Le fascinaban Cézanne y Paul Klee, y en el primer año de la Academia se dio cuenta de que lo que más le inspiraba era la pintura del siglo XV.

Durante sus estudios en la Academia, su vida se dividió en dos partes: durante el día, el trabajo del estudiante común (ensayos, proyectos, conferencias); y durante la noche, un par de horas de trabajo en la pintura (que mostrará únicamente a su familia y amigos).
Durante su segundo año en la Academia descubrió una nueva etapa de su vida, el cartelismo. Descubrió que era un fabricante de carteles de gran talento, tenía una gran capacidad para crear mensajes claros e interesantes, acompañados de una técnica perfecta que dio como resultado un éxito importante en exposiciones locales y nacionales. Siguió dedicándose a ganar premios con sus carteles durante bastante tiempo, pero le seguía dedicando las noches a la pintura, a sus sueños, a los recuerdos de su infancia.
jacek yerka codigovisual

Desde 1980 ha colaborado con varias galerías en Varsovia, y también se ha dedicado a obras por encargo. Se empleó casi exclusivamente a la pintura. Y desde 1996 comenzó a utilizar pasteles.

Su mayor fuente de inspiración han sido siempre los recuerdos de su infancia, los lugares, los sentimientos que recuerda, las fragancias… esto se puede ver en: Entre el Cielo y el Infierno, Ataque al amanecer, Verano en la ciudad, Paraíso en el patio o Halloween.

Otro gran grupo de su obra está inspirado en los sueños: Manhattan, New Age, Metropolis, Sonnet, el Madroño, la Catedral y Lección de Piscina. Sus frecuentes viajes y estancias en el campo polaco también se convirtieron en fuente de inspiración y dio lugar a una serie de temas rústicos: la cosecha Amok, granero del Espacio, paquete Express, Jalousi y Cuenco lleno.